
Tras el trágico siniestro de una aeronave de la empresa Satena en la región del Catatumbo, Norte de Santander, la Aeronáutica Civil (Aerocivil) presentó los primeros avances de la investigación técnica. En una entrevista concedida a Mañanas Blu, el coronel Álvaro Bello, director de investigaciones de la entidad, ofreció detalles que cambian la perspectiva inicial sobre los últimos segundos del vuelo
Un impacto ascendente: ¿Maniobra de último segundo?
Las evidencias recolectadas en el terreno sugieren que la aeronave no sufrió una colisión frontal. Según explicó el coronel Bello, el rastro dejado en la montaña indica un impacto ascendente, localizado aproximadamente a 150 metros por debajo de la cima.
“No hay una colisión frontal contra el terreno, sino que efectivamente nos da un indicio de que podría haber un intento de alguna maniobra final antes de la colisión como tal”, señaló el funcionario a Blu Radio.
Este hallazgo sugiere que la tripulación pudo haber intentado elevar la nariz del avión en un esfuerzo desesperado por evitar el choque, aunque esta hipótesis deberá ser validada con el análisis riguroso de la telemetría.
Nuevas hipótesis: Jamming y Spoofing
Más allá de los factores climáticos y humanos, la Aerocivil está explorando líneas de investigación tecnológica de vanguardia. Se analiza si existió alguna interferencia en la navegación satelital, tales como:
- Jamming: Interrupción o bloqueo de la señal de GPS.
- Spoofing: Interferencia cibernética que engaña al sistema de navegación, haciendo creer a los pilotos que están en una ubicación distinta a la real.
No obstante, el coronel Bello aclaró que, hasta el momento, no hay evidencia de actos de interferencia ilícita o atentados. Asimismo, se confirmó que el avión contaba con todos sus certificados de aeronavegabilidad y mantenimientos al día.






