
Una de las peores tragedias aéreas militares en la historia reciente de Colombia sacude al país este lunes tras el siniestro de un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). La aeronave se precipitó a tierra e incendió pocos minutos después de intentar despegar del municipio de Puerto Leguízamo, en el departamento del Putumayo. El reporte oficial sigue siendo confuso debido a la magnitud de la emergencia, pero los datos preliminares indican que a bordo viajaban 128 personas, entre ellas 115 soldados del Ejército, 11 tripulantes de la FAC y 2 agentes de la Policía.
Aunque las cifras oficiales de la institución hablan inicialmente de 34 víctimas confirmadas, reportes de socorristas y fuentes en la zona del desastre temen que el número de fallecidos ascienda a 70 en las próximas horas. Hasta el momento, se ha logrado el rescate de al menos 51 sobrevivientes, muchos de los cuales presentan quemaduras de segundo y tercer grado y traumas severos. Testigos presenciales relatan que la aeronave presentó dificultades técnicas evidentes desde el primer intento de decolaje, sufriendo aparentemente una falla en uno de sus motores que le impidió ganar altura antes de impactar contra el terreno a menos de dos kilómetros de la pista.
La emergencia ha resaltado la valentía de la comunidad civil de Puerto Leguízamo, quienes ante la falta de equipos de bomberos suficientes en esta zona remota, corrieron hacia el fuselaje en llamas con baldes de agua y herramientas para extraer a los militares atrapados. Gracias a esta acción ciudadana, se logró salvar la vida de decenas de uniformados antes de que las llamas consumieran por completo la estructura del avión. Actualmente, se adelanta un puente aéreo para trasladar a los heridos de mayor gravedad hacia el Hospital Militar Central en Bogotá y centros asistenciales en Florencia, Caquetá.
En el ámbito político, el siniestro ha desatado una fuerte controversia sobre el estado de la flota aérea nacional. Diversos sectores denuncian que la baja ejecución presupuestal destinada al mantenimiento de aeronaves militares durante el último año habría dejado a los Hércules en condiciones de operatividad críticas. Mientras el Ministerio de Defensa prepara un nuevo boletín con la lista oficial de sobrevivientes, el país permanece en vilo a la espera de más detalles sobre las causas técnicas exactas que originaron esta catástrofe en el sur del país.






