
Desde el municipio que lo vio crecer, José Manuel Sandoval, candidato por el Frente Amplio Pacto 103 a la Cámara de Representantes, hizo un llamado firme a defender la Reforma Agraria, señalando que debe mantenerse más allá de los gobiernos y las ideologías políticas, al tratarse de una política de Estado orientada a garantizar justicia social, producción y desarrollo para el campesinado colombiano.
“La reforma agraria se defiende a capa y espada. A los campesinos hay que cumplirles la palabra y entregarles la tierra prometida» señaló el candidato.
Durante este gobierno en el Meta a través de la Reforma Agraria se han gestionado 260 mil hectáreas, formalizado 155 mil hectáreas y entregado.
3600 títulos, sobre estas cifras Sandoval destacó que aún hay una tarea pendiente frente al compromiso de entregar tres millones de hectáreas a campesinos con vocación productiva en todo el país y advirtió que cualquier gobierno que pretenda frenar este proceso deberá explicarle con claridad al país su posición frente a los derechos del campo.
Sandoval subrayó que la Reforma Agraria hará parte central de su agenda legislativa, con el objetivo
de cumplirle a los campesinos y honrar los compromisos del Acuerdo de Paz, en el que la Reforma
Rural Integral es base para la equidad, el desarrollo del campo y la construcción de paz, precisamente
en un departamento como el Meta.
El candidato también resaltó el enorme potencial productivo del departamento del Meta, donde
existen cinco millones de hectáreas cultivables, pero actualmente solo el 11 % está siendo
sembrado. “Si impulsamos la frontera agrícola con respaldo real desde el Congreso y el próximo
gobierno, le cambiamos la historia al Ariari y a todo del departamento», indicó.
Finalmente, Sandoval señaló que no hay reforma agraria sin vías, tecnificación ni acompañamiento
integral. Recalcó la necesidad de mejorar la red vial rural, fortalecer la tecnificación agrícola y
ganadera, apoyar la genética y el mejoramiento de praderas, y garantizar proyectos productivos
construidos desde el territorio. “El desarrollo del campo depende de decisiones reales, no de
políticas diseñadas desde un escritorio”, concluyó.






